No darán la lata en el metro, pero la impunidad de la Iglesia católica (de las órdenes religiosas, principalmente) con este tema es una cosa acojonante.
en este país hay gente que se ha pasado TRECE (13) años en la cárcel por pertenecer a una banda armada QUE NO PUTO EXISTÍA, así que permitidme que me descojone con los grititos de indignación de la sociatada porque ahora les haya tocado a ellos ser víctimas de la justicia española