— En cuanto él la agarró por los muslos, ella pegó un saltito , enganchadose con las piernas a las caderas del rubio con una pasmosa facilidad. Ahi estaba ella, ejerciendo presión con sus piernas para que sus pelvis se clavaran. Ida, completamente ida como cada vez que ese hombre le demostraba+
Sin querer, volvió a herir a Zeus con sus colmillos. Dejando pequeños cortes en sus labios. Esa sangre era peor que cualquier droga . Y Claudia empezó a chupar sus labios, primero el de arriba y luego el de abajo mientras gruñía de placer —
— ¿Que estudian a Lestat en una escuela? Madre mía... Mejor que él no se entre porque le sube el ego que ya de por si es enorme —
Si, por desgracia es mi padre. Soy Claudia. Un placer.