que era suya. Algún engranaje dentro de la cabecita de Claudia debía ir muy mal por disfrutaba de esa dinámica que tenían ambos. Ella era su propiedad, su muñeca y se corría dios sabe cuantas veces cada noche gracias a él. ¿Vender su libertad por sexo? Le parecía un trato de putísima madre. +