Exacto. No es usar los crímenes de los otros para disculpar los propios. Se trata de mostrar que la baraja está marcada y que la democracia es imposible mientras eso sea así.
He escuchado a Miguel Angel Campos en la SER contando que en el caso Lezo (2016), la UCO interceptó conversaciones de Ignacio González hablando con otra persona sobre mover a jueces y fiscales que no se estaban poniendo de perfil en casos de corrupción del PP.