pero subestimar un problema de salud mental es un error gravísimo y es dar la razón a gente que en su vida ha tenido un solo problema, un logro o nada de valor real.
El tercer motivo (quizá un poco más importante) es que no hay promesa laboral que compense la pérdida de salud mental o las consecuencias a largo plazo que puede tener no cuidarse a tiempo.
Hay quien tiene necesidad de cobrar y por desgracia el sistema actual está así de podrido,
Pillad las bajas por salud mental que sean necesarias.
Imaginad no hacerlo y acabar tan mal de la cabeza como este miserable cuya boca tiene un regusto permanente a betún de señor pijo.
Que tampoco voy a ignorar que la gente pudiente vive cómoda hasta la náusea, pero de verdad que en la vida hay mucho más allá de la comodidad física. Sobre todo cuando esa comodidad física implica vivir entre víboras y parásitos (recordemos que la gente rica no lo es por honesta ni decente).
Otro motivo para hacerlo es sobresaturar un sistema que trata a la gente como propiedad a la que explotar de 8 a 5, lo cual siempre está bien porque si ni así uno tiene una vida digna, que lo sufran los de abajo Y los de arriba.
Si se llaman explotadores pues tendremos que hacer que exploten. No es terrorismo, es coherencia.
En cualquier caso, ojalá que todo el mundo pueda dar un trabajo en el que se le dé la importancia que realmente merece a la salud mental y que no suponga problema alguno en su vida, trayectoria laboral ni ningún otro aspecto.
Entro en el metro de Estrecho y veo a una chica atendida por un golpe de calor. Llego al andén y lo entiendo, me meto en el coche y es un horno: caras de horror, miradas cómplices, sudor chorreando. Solo puedo pensar que esto pasa cuando los servicios públicos los gestionan personas que no los usan.
Independientemente de lo que piense de Bad Bunny en lo musical, quizás habría que echar el freno a esta visión espectacularizada y ansiosa de la diversión, el "si pestañeas te lo pierdes" es lo peor que le ha pasado a la cultura pop en los últimos años.
José Manuel
José Manuel
José Manuel
José Manuel
José Manuel
José Manuel
Galicia K. Méndez
No me canso de decir esto que recuerda Toño: las bajas no se cogen y hablar de esto es comprarle el puñetero marco a estos cabrones explotadores.