Carolina no entiende del todo lo que pasa ni el por qué y no es por falta de sentido o conocimiento. Ni alcanza a percibir que es una entre más de 9 millones de cubanos que están sufriendo una suerte de tortura transnacional sin precedentes. No sabíamos que se podía aniquilar un país así... también.
Carolina, mi sobrina, cumple hoy 15 años. Vive en La Habana Cuba. Carolina no necesita que nadie le explique Cuba, mucho menos desde desde Florida o Madrid. Lleva 15 años allí viendo y mirando, sintiendo. Se la pueden explicar sus padres, sus abuelos, que siempre han vivido allí.
Carolina ha ido leyendo y escuchando que Iberia y World2fly ya no vuelan a Madrid, un lugar que le gustaría visitar. Que Meliá e Iberostar abandonan Cuba casi al completo. Que Visa y Mastercard ya no van a operar allí. Que solo ha entrado al país un barco con petróleo desde el 1 de enero.