Carolina no entiende del todo lo que pasa ni el por qué y no es por falta de sentido o conocimiento. Ni alcanza a percibir que es una entre más de 9 millones de cubanos que están sufriendo una suerte de tortura transnacional sin precedentes. No sabíamos que se podía aniquilar un país así... también.
Que la naviera francesa CMA CGM y la alemana Hapag-Lloyd han suspendido las entregas y los nuevos envíos de contenedores de mercancías a Cuba. Que hay días que los dirigentes de EEUU o sus medios más afines se insinúan una intervención militar que podría divisar desde su ventana.
Carolina ha ido leyendo y escuchando que Iberia y World2fly ya no vuelan a Madrid, un lugar que le gustaría visitar. Que Meliá e Iberostar abandonan Cuba casi al completo. Que Visa y Mastercard ya no van a operar allí. Que solo ha entrado al país un barco con petróleo desde el 1 de enero.