Los expertos se han preguntado desde hace mucho tiempo si los teléfonos jugaban un papel en la disminución de la tasa de natalidad —que comenzó en 2007, el mismo año en que Apple presentó el iPhone—, pero hasta ahora no había pruebas contundentes que lo demostraran.
Los celulares inteligentes salieron al mercado en 2007, el año en que las tasas de fertilidad empezaron a bajar. Dos estudios dicen que no es una coincidencia.