Abelardo de la Espriella:
Antes era ateo. Ahora no.
Antes explotaba gatos. Ahora no.
Antes salía con Mario Iguarán. Ahora no.
Antes odiaba la changua. Ahora no.
Antes aborrecía a Bogotá. Ahora no.
Antes tiraba gatos de las alturas. Ahora no.
Antes detestaba el fútbol. Ahora no.