Los 'terabytes' se quedan pequeños para calcular el volumen de información que alberga la biblioteca digital del Universo que la Agencia Espacial Europea tienen en sus instalaciones de Villanueva de la Cañada (Madrid); es el corazón científico de este organismo y permite a los investigadores extender el rendimiento de los satélites y de las misiones mucho más allá de su vida útil.