Me tomo muy en serio la educación de los niños, por eso, como tarea de fin de curso, vamos a aprendernos de memoria el sketch de 'vengo a empeñar a mi hijo' para poder escenificarlo adoptando cualquiera de los roles en perfecta sincronía (aunque a mí casi siempre me toca hacer de la madre).
Lo único que me da lástima de la propuesta de los nazis suizos de limitar la población a diez millones de personas es que cuando el país entero se hunda en el lodazal del que nunca debió salir ni siquiera van a aparecer en las noticias para escarmiento ejemplarizante de los nazis de otros países.
La galleta gigante de Shrek 2 no murió diciéndole BE GOOD a la galleta pequeña mientras el gato con botas distraía a los guardias y Shrek, Asno y el lobo travesti llegaban finalmente hasta Fiona para que ahora todos los jóvenes sean unos fachas y unos de hijos de puta.