Nunca es una Bullrich, un Sturzenegger, un Caputo o un Macri. La concha de dios.
Yo lo quiero mucho a Román pero ya está. No te dio, no te va a dar. Todas malas -y evitables- decisiones nos trajeron hasta acá, principalmente sostener al Ayudante del DT que claramente tenía que haberse ido en diciembre. Ni hablar de los burros que siguen todavía en el plantel.