En algún momento, los sectores acomodados denominaron en Chile “la canalla” a los sectores populares. Eran los tiempos de futres versus chusma; como luego fueron pijes versus pelientos; paltones versus torrejas; cuicos versus flaites y así. Pero vándalos no se usaba desde antes de “extremistas”.
La crónica roja le viene bien a los gobiernos expoliadores. Distrae energías y llena de reflexiones corneta de los matinales. Ahora le van a dar duro al amor loncochino.