Básicamente aquí empezó y terminó mi interés por el fútbol:
«¿Eso es un cuchillo? ¡Esto es un cuchillo!».
¡Vaya, es la segunda espada más grande que haya visto jamás!
No me leeréis criticar la basura hecha con IA a menudo (la mía no es esa clase de cuenta), pero es que llevo unos días que me la cruzo allá donde voy. Y estoy tan cansado...
Y luego va Kenshiro y termina de arreglarlo:
No sé qué parte de la escena de Rei y Mamiya del episodio 12 de «El puño de la estrella norte» es peor: si cuando le dice que una mujer no necesita luchar, le hace trizas la ropa para recalcar que un guerrero no se cubriría los pechos, o le pone el velo mugriento de su hermana presuntamente muerta.
¿Por qué gastar tiempo y dinero escaneando los negativos para hacer una buena remasterización de tus videoclips clásicos cuando puedes recurrir a la IA y malograr tu imagen como discográfica con una versión informe y espeluznante de Laura Branigan?
¿Qué? ¿Aún no habéis visto «Soy Frankelda»?
No esperaba que el final de la temporada 1 de #SailorMoon tuviera un cariz agridulce. Morir, reencarnarse y retroceder en el tiempo hasta el inicio de la serie sin ningún recuerdo de lo sucedido es un palo.
Apuesto a que en menos de tres episodios revierten la reversión.