Nunca he deseado tanto
Que la vida se pareciera a un videojuego;
Perderme en sus misiones secundarias,
Descubrirte hasta el último rincón del mapeado,
Y sobre todo
Guardar la partida exactamente en este punto,
Para poder volver aquí
Una y otra vez.
Y todo eso, ahora mismo, es esto ❤️🩹
Así que aquí estoy, de nuevo en un trampolín, a punto de lanzarme a una piscina sin haber calibrado demasiado el nivel. Nos vemos (o no) en el agua. (4/4)
Recién nacido
Alfonso Casas
Pero creo que ahora lo he entendido. Porque al final me he dado cuenta de que lo único constante en mi trabajo todos estos años, su verdadera esencia más allá de estilos, temas o formatos, es haber dibujado siempre con honestidad sobre todo lo que amo y todo lo que me asusta. (3/4)
Y en parte por temor al “tú antes molabas” que me susurra mi Síndrome del impostor. Y entendería perfectamente que así fuera; yo mismo me recuerdo en otro momento de mi vida levantando la ceja al ver cuentas de artistas a quienes seguía, se convertían poco a poco en monográficos sobre crianza. (2/4)
Alfonso Casas
Anoche escribí este texto llamado “el relevo”.
Mamá, gracias por quedarte a la fiesta ❤️🩹
Últimamente he dudado mucho sobre si seguir compartiendo viñetas hablando de mi proceso de paternidad/ adopción, en parte por miedo a que sea un tema que no interese demasiado (¿cuántos saltos mortales de registro puede permitirse un autor confiando en que haya un público que lo acompañe?) (1/4)
Hice una encuesta en IG para decidir cuál de mis dos últimas ilustraciones se convertía en riso y el resultado fue un contundente… 55/45. Así que me he liado la manta a la cabeza y he hecho las dos 💙 Son risografías tamaño A5 en dos colores, firmadas y numeradas a mano. alfonsocasas.com/tienda/