El fracaso del nacionalpopulismo húngaro tiene que dar ánimos a todos quienes se enfrentan a democracias iliberales, algunas ya en el territorio autocrático, significado por la persecución y encarcelamiento de la oposición, como es lo que está haciendo Erdogan en Turquía.
Por @lbassets.bsky.social
De Budapest no nos llega una sola noticia sino dos. Y las dos, importantes. La primera: Hungría abandona a Vladímir Putin y a Donald Trump. La segunda: la democracia funciona. Una es de trascendencia…