Adiós, Francisco. Un papa humilde, compasivo y un agente de cambio, que habló incansablemente en favor de los migrantes, los pobres y la destrucción planetaria. La tristeza y, más importante, su legado son enormes.
Tras décadas de liderazgo conservador, Francisco intentó redefinir el rumbo de la Iglesia católica, haciendo hincapié en la inclusión y la atención a los marginados por encima de la pureza doctrinal.