El reciente fallecimiento de Taty Almeida —la querida Madre de Plaza de Mayo Línea Fundadora, cuyo hijo Alejandro fue secuestrado y asesinado por la Triple A (Alianza Anticomunista Argentina)— trajo de inmediato a mi memoria el oscuro papel de esta organización criminal. Nacida en las entrañas mismas del gobierno de Isabel Perón, tuvo como máximos operadores a José López Rega y al excomisario Rodolfo Almirón.