La Peregrina se convirtió en la perla más célebre de su tiempo. Pronto pasó al patrimonio de Felipe II. En 1808 se apropió de ella José Bonaparte y en 1969 la adquirió Richard Burton para regalársela a Elizabeth Taylor. Hoy está en paradero desconocido
El espacio del Retiro reabre con una exposición del artista madrileño Fernando Sánchez Castillo, cuya obra se centra en la iconografía del poder en la historia. Esta vez todo se articula a partir de su obsesión por la Perla Peregrina, que perteneció a la corona española y que hoy está en paradero desconocido.