Antoni Rossell Terris, vecino de Sant Hilari Sacalm (Girona), nació en plena Guerra Civil. A los 13 años entró de aprendiz de sastre, y nunca pudo estudiar. Ahora ha dejado su herencia para becar a alumnos del instituto de su pueblo
Gracias a Antoni Rosell Terris, sastre de profesión, se han creado cuatro becas que premiarán la excelencia y el buen nivel de catalán