A 𝒔𝒂𝒄𝒓𝒆𝒅 𝒃𝒆𝒂𝒓𝒆𝒓 of the 𝐫𝐡𝐲𝐭𝐡𝐦, forged in 𝐬𝐭𝐨𝐧𝐞 and 𝐚𝐬𝐡; where every 𝐛𝐞𝐚𝐭 is a 𝐯𝐨𝐰, every 𝐬𝐢𝐥𝐞𝐧𝐜𝐞 a 𝐠𝐫𝐚𝐯𝐞 —— ⠀«﴾▽̶﴿»
Ꮇꮻꮜɴꭲꭺꮖɴ
— Cerró los ojos resoplando por la nariz. Maldito caos, cómo le arrastraba tan fácilmente. Las manos que aun permanecían en la cintura, subieron hasta la espalda. Primero contempló las joyas, luego, pasó le lengua por uno de ellos, deseando ver su reacción. —
Ꮇꮻꮜɴꭲꭺꮖɴ
—Mountain, por Satán, ¿Quieres lamer y dejar de temer que me vaya a romper? Quiero que mi novio se lo pase bien conmigo —gruñó de morros.
Va directo a los pasillos que llevan a los despachos de los Emeritus. Va a hablar con Perpetua. —
¿Recuerdas cuantas me debes? Me cobro una, o dos: no le digas a Phantom que me has visto, de hecho, ve con él y entreténle, por favor.
¿Y crees que tenerme en tu vida es algo bueno? No dices lo mismo cuando estás cansada y te obligo a ensayar un rato más. O cuando quieres algo dulce y te lo niego por algo sano.