Opinión | "Cuando compré las entradas, nunca pensé que Bad Bunny me haría entender el furor de la juventud por el Papa ni que descifraría alguna de mis contradicciones". Por Nuria Labari
Javier Pérez Alarcón, ¡traductor de profesión!
En un mundo construido de amenazas, tanto el Papa como Bad Bunny consiguen la comunión que nos falta