—Chasqueó la lengua al darse cuenta de que le había colgado y fue directamente a darse una ducha.
Por supuesto que iría para allá, aquel “estamos bien” no le dejó nada convencido.
Se duchó con rapidez y una vez vestido, fue hasta la mansión de los Salvatore.—
𝒿e͟r͟emy 𝖌ilber𝖙
——Tranquilo, chico. Estamos bien...
Mas o menos, porque su hermana, como era de esperar, estaba hecha una furia.
——Pero ven a ver a tu hermana.
Le colgó. Sabia que no tardaria en presentarse.
DAMON
¿En el otro lado? —Se quedó callado, definitivamente Damon le estaba vacilando.—
¿Estáis? ¿Elena también? —Estaba pensando que quizás Stefan les había hecho algo.—
Voy para allá.
𝒿e͟r͟emy 𝖌ilber𝖙
——Oh estaba ocupado... en el otro lado. Ya sabes que me encanta meterme en problemas.
No iba a decirle que Isobel fue culpable, y tampoco que su hermana había estado con él... Eso se lo dejaría a Elena.
——Estamos en casa, puedes venir si quieres.
DAMON
¿Malas noticias?
—Ignoró la ironía ajena, como si no pudiera afectarle si de repente se metía con él. Se había tragado su orgullo al llamarle.—
Solo… se me ha hecho raro no verte desde ayer…
𝒿e͟r͟emy 𝖌ilber𝖙
Estaba tomando una copa de sangre en el salón. Tenía las cortinas cerradas, toda la casa casi a oscuras para que el sol no entrase.
Cuando escuchó el teléfono contestó nada más ver el nombre de Jeremy.
——Vaya, mi chico favorito. No me des malas noticias.
DAMON
—Uno no puede ni irse a dormir…
Y no sabe por qué pero cuando se da cuenta tiene el teléfono en la oreja y está dando tono mientras llama a su cuñado.—
𝒿e͟r͟emy 𝖌ilber𝖙
Y su hermane casi muere. Así que puede llamarle para ponerse al día.
DAMON
—¿QUÉ? ¿Quién casi lo mata?
Y eso del anillo es una gran putada, sí… Si no fuera porque está /algo/ resentido de su última amenaza, lo llamaría por teléfono.—
𝒿e͟r͟emy 𝖌ilber𝖙
Su madre casi lo mata. Y le ha quitado su anillo de dia, asi que no puede salir de casa.
Pero le alegra que se preocupe.
DAMON
—No ha visto a Damon desde el día anterior y eso se le empieza a hacer raro.
No es que le eche de menos pero no puede evitar preocuparse. (Un poco de cada)—