Si los fachos de clóset asustan, pero peor son los Perverso Acuña, que por una miserable pega, son capaces de darse vuelta la chaqueta.
No me asusta tanto lo que haga o no el futuro gobierno.
Me preocupa mucho más aquel fascista de closet que se controlaba al ver que su postura no era aceptada, ahora que se va a sentir validado por la autoridad.