El Mundial 2026 no solo moverá emociones: también hará visibles las formas de masculinidad que el fútbol contribuye a moldear. El repertorio va de la misoginia a lo igualitario, pero siempre desde la rivalidad. @uib.cat
El Mundial 2026 no solo moverá emociones: también hará visibles las formas de masculinidad que el fútbol contribuye a moldear. El repertorio va de la misoginia a lo igualitario, pero siempre desde la rivalidad.