Compran clubes y personas, destruyen niñeces ensayando estrellas, esconden abusos, fomentan la idolatría al exitoso, coimean equipos y árbitros, naturalizan el machismo y la misoginia y hasta el falocentrismo, publicitan mierda, discriminan ¿y una pausa es la que mata al deporte? ¡Vamos, amiguis...!
Lucho Bordegaray
No puedo soportar las pausas a mitad de los 45. Están matando al deporte.