La evidencia científica sobre los efectos de las altas temperaturas en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los menores no deja de acumularse, pero apenas existen datos ni planes de actuación para reducir el calor en las aulas.
La evidencia científica sobre los efectos de las altas temperaturas en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo de los menores no deja de acumularse, pero apenas existen datos ni planes de actuación para reducir el calor en las aulas.