Yennefer había negado suavemente con la cabeza, no es que discrepase, es que a pesar de no haberse metido en su cabeza podía sentir los pensamientos de Geralt gritarle.
— No hagas estupideces.
La hechicera le besó con cuidado, ese cuidado que se tiene cuando se sabe que alguien se va a marchar >
𝑫𝒐𝒏̃𝒂 𝒀𝒆𝒏𝒏𝒆𝒇𝒆𝒓
de los monstruos, daba gracias por haber dejado que Doña Yennefer de Vengerberg llegara al mundo-