No sabía si contestar que no descubrir el inicio del equino y el final de su marido era asqueroso o terriblemente asqueroso. Pero por el bien de evitar una discusión prefirió ignorar el tema y dejarse besar por el lobo.
— Así que zumo de manzana.
Las finas y oscuras cejas de Yennefer se >
𝑫𝒐𝒏̃𝒂 𝒀𝒆𝒏𝒏𝒆𝒇𝒆𝒓
pasaba por la cabeza. Pero ahuyentó el pensamiento. Si a él no le gustaba que leyeran su mente, él ni siquiera debía fantasear con la idea-