Lo de la aconfesionalidad del estado es como el derecho a la vivienda...
Matilde Huerta
La ESPAÑA LÁICA y no creyente sufre el tormento de la mentira eterna, del caciquismo político de los obispos y cardenales españoles, VIVIDORES y amigos de los ajeno. Que poco a poco van invadiendo lo público y lo privatizan en su beneficio y SEGUEN SIN PAGAR IMPUESTOS y negando a la mujer.
Ateos, agnósticos y no creyentes crecen y rozan el 40% de la población, pero el debate sobre la cuestión ha perdido peso