Este chonkers cumple hoy siete años.
Siete añazos ya, hablando por los codos, con un inusitado interés por la programación (vaya cosa es oír a un crío decir "aquí voy a usar una variable") y la cosa mas dulce que existe, cuidando de sus tres perritos de peluche.
No cambies nunca, príncipe mio.