Un día eres joven y al siguiente te estás secando el sudor de debajo de los cachetes del culo.
Vaya timo el domingo por la tarde. Te pasas el día con una angustia absurda por el lunes, no disfrutas de nada y encima te vas a la cama de mala hostia por haber tirado el día libre.
— A ver cuándo nos vemos y nos tomamos algo para celebrar la vida.
— Yo es que ahora mismo solo tengo presupuesto para celebrarte los buenos días por WhatsApp.