Lo que me importa la frustración de la sociedad israelí (salvo la de los pocos que han tenido la decencia de denunciar el gen*cidio).
Desde 2023 ya van cuatro rondas de enfrentamiento con Irán y cinco meses de guerra con la milicia libanesa, sin hablar de la invasión de Gaza o la ocupación de parte de Siria. Es la vida, como si no hubiese otra posible, a la que los israelíes se ha resignado
La población sigue apoyando las campañas bélicas de Netanyahu, pese a los magros resultados en casi tres años y al impacto en sus vidas