Si no es boicotear la cultura, es boicotear a las empresas, al kkr, a cualquier mierda que quiere hacer negocio de la cultura y además usar esos fondos para un genocidio, la cultura va a seguir existiendo y si no está el sonar ya encontrarán mil sitios más y mejores para compartirse al público.
“Boicotear la cultura no soluciona los problemas de Oriente Próximo”. El nuevo director del Sónar afronta su primer festival después de una edición polémica por la relación de la cita musical con el fondo proisraelí KKR
Cocido Frío
El nuevo responsable de la gran cita de música electrónica de Barcelona afronta su primer festival después de una edición polémica