El acuerdo es el primero de su tipo y podría abrir la puerta a más empresas estadounidenses para participar en el sector energético de Cuba, un objetivo que la administración Trump ha estado persiguiendo.
El acuerdo es el primero de su tipo y podría abrir la puerta a más empresas estadounidenses para participar en el sector energético de Cuba, un objetivo que la administración Trump ha estado persiguiendo.