El del auto contesta de nuevo, no llego a escuchar. El colectivero sonríe y le dice: "¿qué pasa, andás renegando bebé?". Me río, mucho, y se escucha. El colectivero me hace seña por el espejo también divertido. Cierra la puerta. Cambia el semáforo, el auto pega un pique y dobla en la otra cuadra.