Las células envejecidas no solo dejan de dividirse: también pueden inducir ese mismo estado en las células vecinas. El grupo de Ginés Morata y Natalia Azpiazu revela cómo este “efecto contagio” podría contribuir a las primeras fases del desarrollo tumoral. @csic.es
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A medida que los organismos envejecen, sus tejidos acumulan células que han dejado de dividirse de forma permanente. Se las conoce como células senescentes y, aunque inicialmente actúan como un […]