Lo curioso es cómo la autodenominada "izquierda" acepta sin la más mínima crítica que el líder de la secta católica sea invitado al Congreso a soltar misa y que, después, aplauda en pie, durante 10 minutos, su sermón contra el aborto y la eutanasia.
Ya todo vale; ya nada importa.
Guillermo Toledo
Es curioso cómo la derecha se revuelve ante el discurso del Papa que habla de humanidad, de justicia social, de los derechos de las personas migrantes y de las cosas básicas que deberían conformar el espectro ideológico de cualquier demócrata.