Le saca medio metro y pesa 70 kilos más que el chaval y huye como la rata fascista y cobarde que es. Huye sin saber todavía que sus compañeros lo desprecian por ser negro.
Toda mi admiración y respeto por estos tres chavales y la señora mayor que han enfrentado solos a estos matones de mierda.
Hoy, jóvenes vascos del Sindikatu Sozialista de Euskal Herria han echado a unos matones de la desokupación que llegaron en un Porsche para desahuciar de su casa a una mujer. El pueblo vasco es impresionante.