La semana pasada el fundador de OpenAI decía que el negocio de las empresas de la IA es "vender tokens": poner un contador en sus modelos y cobrar por usarlos.
Pero si entran en una guerra de precios, hasta dónde pueden llegar?
El CEO de OpenAI imagina un futuro en el que la IA se convierta en un servicio público. Como tal, cree que podría pagarse igual que otros suministros básicos