Su hermano, que tal y cómo decía Clea, tenía aspecto de husky de esos que tienen cara de malos, estaba sonriente. Efectivamente, como si hubiera tenido una mala idea. Aunque en la opinión personal de Verso, era una idea espléndida.
—Yo ya he entrado. Hay gente muy rara, pero no hay nevrones, lo +
𝐕𝐄𝐑𝐒𝐎
——Fácil de decirlo. . .ya sabes lo apegado que es Esquie.——dice resoplando mientras se deja llevar por su hermano mayor. Abre mucho los ojos al ver el panorama.
——¿Qué diablos es eso?——le preguntó dando un par de pasos atrás aún agarrada a Verso. Si mirada viaja a la del contrario con duda y algo »
—Deja de refunfuñar, si seguro que ve una paloma y se le pasan todos los males.
Agarró a su hermana del brazo y tiró de ella hacia la puerta que daba al jardín. Al abrirla, allí no estaba el jardín. Había un lugar distinto, nada parecido al continente y mucho menos Lumiere.
—No le he dicho +
M A E L L E.
𝐕𝐄𝐑𝐒𝐎
——¡Esquie!——hace soniditos con la boca para llamarlo y cogerlo en brazos. Rápidamente lo deja dentro y cierra la puerta. ——Lo siento, mon ami.
Ahora se gira a mirar a Verso de brazos cruzados.
——Dame una buenísima explicación para haber encerrado a nuestro gato. Ahora.
M A E L L E.
—Ven, pero no dejes salir al gato.
Esquie ya los estaba siguiendo. Esquie II, claro, Esquie I seguía en su cueva del continente.
𝐕𝐄𝐑𝐒𝐎
——¿En el jardín? ¿Qué ha pasado ahora?
M A E L L E.
No, no, en garde, no. ¿Tú has visto la movida que hay en el jardín?