+ pequeño cargaba con un poder que no le correspondía. Empezaba a cansarla. Héctor la apaciguaba y conseguía disipar en ella las sombras con las que seguramente Melínoe la perseguía.
“Hace tiempo que no sé de ella.” Confesó en un tono triste. “¡Meses, Hector! Ni siquiera se ha aparecido +