──── El vampiro se encontraba embriagado con el aroma de la mujer , con el calor de su cuerpo , con la cercanía que tenía con ella en el momento presente . Quería 𝐝𝐞𝐯𝐨𝐫𝐚𝐫𝐥𝐚 , meterse bajo su piel , quería oír como pronunciaba su nombre entre suspiros y gemidos , perderse en su piel , unirse a ›
🦇 𝐋𝐄𝐒𝐓𝐀𝐓, 𝐞𝐥 𝐦𝐚𝐫𝐪𝐮𝐞𝐬 𝐩𝐚𝐥𝐢𝐝𝐮𝐜𝐡𝐨 .
Ese instinto extraño que había tenido días atrás sacudió a Hilde, ese instinto de ser un conejo frente a un lobo, ese instinto de lanzarse a sus fauces y dejarse comer.
La naturaleza de Lestat actuaba sobre ella sin que pudiera evitarlo, y que Lathander le perdonase pero le encantaba >
‹ , pasando su fría lengua desde el cuello , subiendo lentamente , hasta el lobulo , deleitándose con el sabor de la piel de su pelirroja , del tacto de su piel .
De ella ──── .