Las cosas están como están. Eso está claro y no se puede discutir. Así que hay que hacer algo. Y hay que hacerlo ya ¿Qué hacer? Nosotros lo hemos pensado mucho: que si esto, que si aquello, que si lo de más allá...
Y al final, hemos llegado a una conclusión: hay que cortar por lo sano. Y rapidito.